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Tuesday, January 8, 2013

“Operación Natividad (a.k.a Three Wise Men): Fifteen minutes to live”

Muy temprano al día siguiente, en las primeras horas de la alborada, en una villa de la región toscana, tres hombres vistiendo bragas de mecánico azules y portando cajas de herramientas esperaron hasta que de la villa saliera un automóvil con una mujer y un menor de edad en el interior. Entonces procedieron a bajarse de la camioneta. El primero era Mirabal (Charlie Papa) junto con un servidor (Yankee Victor), coordinados con las dotes de un muchacho muy hábil y diestro con las manos a quien llamaremos el Ragazzo.

El Ragazzo no tocó el timbre, sino que se afincó a él hasta que un asiático de tres metros se acercó trotando hasta la puerta. El asomo de una cuarenta y cinco en el listón de su holster podían verse claramente bajo la apertura de su chaqueta.

“¿Qué pasa?”, preguntó el hombre de ojos oblicuos en un pésimo italiano.

“Abra la puta puerta que tenemos que encontrar la fuga de gas!”

“¿Una fuga de gas? A mí no me dijeron nada.”

“Déjalos pasar.” le ordenó el otro asiático que se apareció detrás (este último era un clon del primero, un cuasi-gemelo idéntico al original, casi que podría decirse, al punto tal que era casi imposible diferenciar el uno del otro). El discurso fugaz del Ragazzo resultó ser infalible: el primer chino abrió y, antes de que pudieran darse cuenta, ya estábamos en la sala de la casa.

El Ragazzo, que no dejaba de agitar los brazos y dar voces de alarma, despertó a un tercer guardaespaldas con cara de amanecido que salió de la cocina frotándose los ojos liderando a las mucamas.

“El escape viene de la casa y es peor de lo que pensamos!” gritó el Ragazzo siguiendo los dictados de un tester que hacía funcionar como un contador Geiger.

Llegamos hasta el otro extremo del recinto y, toda vez ciertos de que los tres matones y las mucamas también estaban dentro de nuestro radio de alcance, sacamos las herramientas: Charlie Papa manejaba una cuarenta y cinco negra, el Ragazzo un treinta y ocho de cañón recortado y yo me sentí a gusto con mi reluciente Pietro Beretta.

Rápidamente, sometimos a los guardaespaldas surcoreanos.

“Estos luchadores de sumo y las mucamas le pertenecen, Ragazzo. Nosotros vamos a buscar al cerdo” y nos fuimos a lo largo de un pasillo que parecía no tener fin a patear puerta tras puerta.

Al batir la última encontramos al Cuarto Hombre en piyamas tendido sobre el centro de una inmensa cama, en bata de baño, sosteniendo Il Corriere della Sera en una y un cohíba en la otra mano. Era Wilmer Ruperti, alias Salvador Sanfilipo, alias Roberto Riccobono, alias Vicente Parlapiano; en todo caso, empresario boliburgués, testaferro, y pieza clave de las operaciones navieras del mandril en Europa. A su lado había un vaso de jugo de naranja acompañado de tostadas, mermelada de higos y frambuesa servidos en una reluciente bandeja de plata.

Brinqué sobre la cama y pateé la bandeja con toda la fuerza de mi alma.

“Feliz Año…que las hallacas te hagan daño!”

Mientras se proyectaba al piso y antes de que Ruperti contemplara cómo su desayuno se desparramaba por el suelo, le sustituí el cohíba por el cañón de mi pistola. Se la metí buche adentro, hasta lo más profundo de su garganta.

El pobre hombre estaba aterrado, tratando de procesar quienes eran estos personajes, de que película habíamos salido, de que tren nos habíamos bajado. Ruperti babeaba el cañón de la Beretta sin el más mínimo respeto por la industria armamentista italiana.

“Q-q-quienes son? Q-q-que quieren de mí?” gageó Ruperti, temeroso de que un ligero descuido se me fuera a salir una bala.

“Central de Inteligencia Norteamericana!”

“Por el amor de Dios, quítele el fierro de la boca ¿No ve que el cerdo quiere hablar?”, acotó Mirabal desde el travesaño de la puerta.

Ruperti vió furtivamente a Mirabal y luego me vió a mí, el verdugo que lo encañonaba. Acto seguido, procedió a ponerse de rodillas, suplicándome que no lo matara.

“Soy un hombre poderoso. Tengo mucho dinero….” dijo el cabronote mientras deslizaba su espalda culo abajo por el borde de la cama.

Alcé mi puño libre y se lo estrellé contra su ojo izquierdo. El impacto del coñazo lo trajo de vuelta al presente.

“Tu dinero me importa un c0ñ0. Mírame a los ojos, cerdo chaburro. Y para las orejas! Dentro de quince minutos va a repicar el teléfono. El autor de la llamada es el centinela de un puerto que necesita consultarte un asunto muy importante. En este momento, del otro lado del escritorio donde este centinela despacha, se encuentra un alto oficial uniformado que le ha presentado una ‘orden de traslado’. Te preguntará si fuiste tú el que la firmó le vas a decir que sí, que no hay problema, que proceda con lo acordado luego con toda la calma del mundo te despedirás y le agradecerás por haber llamado.”

“No tengo el poder para hacer tal cosa. Esas cosas las maneja Diosdado.”

“El soborno lo pagaste tú, webonsón. Eres el responsable, y cuando no está El Pollo, tu amigo es el segundo al mando.”

“No tengo amigos en la DIM. No sé de qué me estás hablando.”

El teléfono repicó. Ruperti no dejaba de susurrar “Mi familia…mi familia…”

“Tu familia se fué de compras, cabronsote. No te preocupes. Tenemos a tu esposa vigilada.”

Primer repique. Segundo. Tercero….

“Atiende, webonote, que sólo te quedan quince minutos de vida. Ah! Y con parlante abierto que yo también quiero oír. Mucho cuidado con lo que dices y con la forma como lo transmites. Mira que el lingo figurado es una de mis más destacadas virtudes.”

Sudando atendió el teléfono y lo primero que se oyó fue una voz lejana, con tono de pargo asustado.

“Aló? ¿Por favor con el señor Ruperti?

“Sí soy yo. ¿Quién habla?”

“Caramba, señor Ruperti, tenemos una situación que necesito que nos aclare. Queremos confirmar la legitimidad de su firma en un documento que nos presentaron…”

Le metí el cañón en la oreja libre.

“¿Y para qué coño preguntan si ya lo sabían? ¿Por qué llaman a estas horas?”

Por un momento pensé que el del otro lado no se había convencido mucho con el ladrido, pero Ruperti logró muy pronto asumir la voz de mando y le exigió que obedeciera.

Con varios milímetros de cañón metidos en la oreja, Ruperti le giró instrucciones al centinela. Luego le ordené que colgara. Fue entonces cuando mi teléfono encriptado repicó. Era Wilcox. Me alegré con júbilo. Era una señal de que todo marchaba según lo planeado.

Friday, August 24, 2012

"Alone in the dark"

Me he mantenido móvil usando recursos limitados.

Manejándome dentro de los parametros de la clandestinidad, bajo un alto factor de riesgo, tanto tras líneas enemigas como en territorios neutrales.

No tengo presupuesto ni comunicaciones satelitales.

Tampoco cuento con un grupo de tarea profesional previamente establecido y consolidado.

Mis mejores aliados son los motores de búsqueda, los recortes de prensa, Google, Skype y un teléfono pseudo-encriptado.

Sunday, May 27, 2012

"Mission Impossible II: A New Beginning"

El teléfono repicó a las mil seiscientas, hora italiana.

"Cómo va todo?"

"No sabría como definirlo."

"A qué te refieres?"

"Dos monos estuvieron a punto de poner en riesgo toda la operación."

"Dame detalles."

"Estaba desplazándome en el auto cuando dos monos me abordaron: uno por la izquierda, el otro por la derecha."

"Ajá. Qué querían?"

"Que les entregara el celular. Lo peor del caso es que era el móvil encriptado con todos los contactos, desde Langley para abajo."

"Coño. Por lo más sagrado, no me digas que lo perdiste..."

"Para nada. Se lo dí al que me abordó por mi lado y el otro se piró. Cuando el de la izquierda se preparaba para remontar la huída y alcanzar a su compañero, hice lo que nos enseñaron en La Granja: me bajé de auto y me lo puse a tiro. Nueve impactos para ser exactos. Cuando estuve cierto que se había desangrado, me bajé, recuperé el cel y huí del sitio."

"Testigos?"

"Oficialmente, ninguno. Y a los pocos que puedan haber no creo que les interese denunciar el hecho, sabiendo lo felices que están con la muerte del choro. Había otros conductores en la avenida, es cierto, pero pude maniobrar para salir de allí. Usted sabe, lo que es rutina es estas circunstancias: acelerar del sitio, pisar la chola, abrirse paso."

"Que hay acerca de la identidad de los asaltantes?"

"Es un misterio. Con el despelote que hay aquí en Venezuela, creo que jamás sabremos si éstas eran fuerzas de choque del gobierno disfrazadas de delincuencia, o delincuencia común disfrazada de represión."

"Comunícate conmigo por la extensión encriptada.  Tenemos que usar otros medios. Es hora de cambiar planes, repensar estrategias..."

Saturday, November 12, 2011

"Three Degrees"

A tres grados de distancia del objetivo que deseamos alcanzar.

Saturday, November 5, 2011

"Satori"

Godgiven no es el único con domicilio en Italia.

Existe otro cuadro importante cuyo paradero ya ha sido identificado.

Conocemos todos su pseudónimos, y hemos interceptado todas sus llamadas.

La residencia se encuentra en las proximidades de la región toscana.

Contrariamente a lo que se pueda haber pensado, la casa es de fácil acceso y está mucho menos vigilada.

Tuesday, May 10, 2011

"LM HOW Cyber Security"

Para el Centro de Inteligencia de la Lockheed Martin la seguridad cibernética no es una competencia, es una forma de vida.

Thursday, March 10, 2011

"Fanky"

Sospecho que estarán tras mi pista, algo que debí haber advertido el mismo día que asumí la tarea de arreglar este embrollo.

Hacer el trabajo que mas nadie quiere hacer no es tan fácil como lo pintan.

Este es un camino que no admite retornos.


Wednesday, September 22, 2010

"Crossing the Threshold. Assembling the Team. Another Blast from the Past"

Cruzar la frontera en tren fue relativamente sencillo. Apenas bajé en territorio tano me dispuse a localizar a mi único contacto: un caporal muy valiente bajo cuyo mando llevé a cabo diversas misiones en la época de Mozambique. Mirabal. Compañero de faena. Amigo inseparable en los años de la Legión Extranjera.

A Mirabal siempre lo identifiqué con el pseudónimo que había escogido porque evocaba a la templada región suramericana de la que provenía. Allende los Andes en el extremo oeste de la cordillera, país del que escapó poco después del golpe de Estado aquel fatídico 11 de septiembre de 1973.

Hasta el día del golpe Mirabal era estudiante, muralista y miembro del partido comunista. Pero el golpe puso a prueba su hombría. Mientras las bombas de los aviones de la fuerza área chilena retumbaban en el Palacio de la Moneda, Mirabal resistía con valentía hasta el ultimo minuto junto a los miembros del grupo de apoyo al presidente. Cuando los milicos tomaron el recinto se tumbó cerca de los caídos al lado de un picharque de laguna ensangrentada, contuvo la respiración y fingió estar muerto. Los soldados apilaron su cuerpo con el resto de los abatidos y lo lanzaron a la parte trasera de un convoy militar del que pudo saltar cuando ya estaba lejos del centro de la ciudad, en las afueras de Santiago. Desde allí se fue cojeando hasta una sección industrial donde aun se luchaba contra las tropas del general Pinochet.

En diciembre de 1973 logró llegar a la Argentina y de allí rumbo a Francia, territorio neutral que le dió cobijo gracias a las buenas gestiones de sus amigos montoneros. Tan pronto como llegó a Lyón se enroló en la Legión Extranjera, una institución que hizo de él un hombre de bien. Sirvió mayoritariamente en África, lugar en que le conocí a finales de los noventa.

Saturday, September 18, 2010

"The Third Man"

Testaferro. De origen desconocido. Se escuda bajo múltiples nombres con pasaportes de diversas nacionalidades. Es también el hombre que le maneja la plata a Godgiven en Europa.

Antes tenía la fortuna depositada en un banco de las islas Gran Caimán pero a raíz del escándalo del Stanford Bank tuvo que mover la plata para Andorra que, como bien se sabe, es un principado muy tranquilo.

En estos momentos el tipo está localizadísimo en una región de Italia donde Godgiven compró el Palazzo que planificó como parte de su plan de escape, el punto de arrivo para el día después.

La Agencia le ha salido al paso y ya conoce, entre otras cosas, que este palacio que mencionan los reportes es el único sitio al que se atreve a llegar cuando viaja a Italia.

El Palazzo es el castillo de un rey. Una auténtica fortaleza que funciona como búnker y es el centro operativo de todas sus transacciones.

Sunday, July 25, 2010

"Ext. Night. Berlin. Alexanderplatz"

La visión de Wilcox no era un sueño. Era real. Cuando revisé mi mochila encontré una hoja que seguramente era parte del suplemento, del libro de sopa de letras que tenía en sus manos cuando la vi en el hospital militar.

La criptografía nunca ha sido mi fuerte, lo digo porque la página arrancada a lo bruto era un crucigrama parcialmente resuelto cuyo enreversado mensaje me tomó semanas descifrar.

Cuando llamé a número que obtuve supe que había dado el target al confirmar que era efectivamente su voz al otro del auricular la que me atendía.

Convenimos a reunirnos en un café de la Alexanderplatz, cercano al reloj que marca todas las horas del mundo...

Thursday, July 8, 2010

"Int. Night. At Some Starbucks Café on Some German Strasse"

Nunca —en tantos meses— había sentido de una manera tan intensa la noción de plena libertad. Café de Bavaria, strudel, una incomparable vista a la mar de neón nocturno con un ultra-veloz servicio de wi-fi cortesía de la casa.

Los alemanes no tienen absolutamente ninguna razón para quejarse.

Yoo-hoo!

Wednesday, July 7, 2010

"Int. Day. Hidden. Janitor Room"

El partido empezó alrededor de las 8 y media, hora germana. Alaridos. Gritos. Vuvuzuelas. El personal médico está reunido en el Break Room, incluyendo al Doctor y a la Enfermera. Tengo todo listo, mochila en mano. No creo haberme pelado en ningún detalle. Ya me dije que apenas se marque el primer gol —venga de donde venga— me largo vía expresa por el backdoor de la cocina.

Tuesday, July 6, 2010

"Int. Day. The Doctor, The Nurse. Wilcox. The Room with a View"

10:32 am El doctor y la enfermera son profesionales, de eso no hay duda. Sin embargo, ese mismo profesionalismo del que hacen gala no ha evitado que puedan ser bluffeados tal como ha sido el caso. Cabe destacar que no he ingerido absolutamente ninguna de la pepas que me han sido suministradas con la "supuesta" "generosa" y "altruista" excusa de "calmar el dolor".

1:43 pm A pesar de haber hecho el esfuerzo por mantenerme en el pleno de mis sentidos y facultades mentales he caído rendido en un profundo estado sueño por breves instantes que el mundo onírico y su tiempo del no tiempo se han traducido en horas.

Por cierto, luego de caer rendido pasó algo bastante extraño. Ocurrió alrededor de la 1 en punto cuando aún estaba atrapado en ese ámbito transitorio que llaman la frontera entre la realidad y el sueño. Abrí los ojos y ví nítidamente a Wilcox sentada en la silla al lado de la puerta, de falda y blusa, absorta en una especie de suplemento que sostenía en sus manos y que parecía ser un libro de crucigramas. Levanté el brazo, sudando, enmudecido, haciendo un esfuerzo por hablarle, pero lo mas que alcancé a emitir fue un débil sonido gutural. El esfuerzo fue inútil porque Wilcox no me oyó y yo volví a caer rendido. Cuando desperté a la 1 y treinta volví a mirar hacia la puerta y todo lo que ví fue la silla vacía y sin el libro. Wilcox se había ido. Eso asumiendo que lo que haya visto sea cierto y esta gente no me haya estado dando agua mezclada con vainas raras.

2: 54 pm Tal como escribí anteriormente, no puedo moverme mucho. Logré, empero, caminar cojeando hasta la ventana a duras penas apoyado por el manposte con la finalidad de poder dar un vistazo. No fue mucho lo que pude ver toda vez alcanzada la ventana salvo una pared de ladrillos que forma parte de la estructura lateral del edificio aledaño, vehículos civiles, VWs BMWs, y patrullas militares que circulaban cada quince minutos en la sección de estacionamiento. No se puede ver mas allá. Hay demasiado concreto. Regresé a la cama intrigado por la visión de Wilcox y la posibilidad de que el coñazo en la cabeza o los componentes alucinógenos de algún medicamento y sus efectos secundarios hayan sido los causantes de este aparente delirio místico.

Sunday, July 4, 2010

"Int. Day. A Bedroom in a Building with a Red Cross"

9:12 am Desperté como paciente. Yacía tumbado en una cama. Las primeras imágenes que vi venían de un monitor de TV sintonizado en el canal de CNN con el sonido bajo, extremadamente bajo. Consulté la hora en mi reloj de pulsera. Me sorprendió saber que aún lo conservaba. Me tomó un par de minutos ganar conciencia para tener idea de dónde me encontraba.

9:23 am La enfermera entró al recinto. Era rubia, de rasgos angulosos. Su fenotipo no se correspondía al que había visto anteriormente. Inmediatamente deduje que ya no estaba en "zona de guerra". Mis sospechas se confirmaron apenas abrió la boca. Me preguntó cuánto tiempo llevaba despierto y salió rápidamente para llamar al doctor.

9:30 am El doctor llegó. Hombre de bata blanca, estetoscopio al cuello, aspecto germánico. Tanto la enfermera como el doctor hablaban con un fuerte, inconfundible acento. Pregunté por mis pertenencias. Me dijeron que mi mochila estaba guindada detrás de la puerta. Le pedí a la enfermera que por favor me la alcanzara. Entretanto el doctor me leía el parte médico. Según dijo, para la magnitud del ataque del que fuimos víctimas, yo estaba en muy buen estado, vivo y entero. Pregunté por Arkansas pero no supieron darme una respuesta. Pregunté por MI6 y lo más que pudieron decirme fue que un oficial británico era la persona que me había dejado a las puertas del hospital. Insistí en conocer su identidad. Me aseguraron que buscarían en los registros. Abrí mi mochila y casi que salto de la alegría al comprobar que mi laptop estaba adentro, intacta, íntegra, operativa. Hacer login, acceder a la bitácora, escribir estas líneas en este blog...

9:41 am El doctor me pidió que descansara. La enfermera regresó con un medicamento que fingí tomar. Tengo que salir de aquí al primer chance. Es una instalación hospitalaria dentro de una base de la OTAN en Alemania pero no creo que pueda estar tan seguro dentro de este espacio como lo estuve en la estación de Afganistán cuando se armó el verguero. No puedo volar el cover. Dar con el paradero de Arkansas si aún vive, ó el profesor ó MI6 ó a quien recuerde que pueda encontrarse aquí en Alemania o en cualquier otro rincón de Europa. Vaya manera de despertar. Y vaya inusitada manera de terminar en otro continente. No se pueden seguir cometiendo más errores. Y mucho menos ahora que ando prácticamente por la libre, bregando por mi cuenta...

Friday, July 2, 2010

"Awakening"

Desperté hace dos noches. Soñé que era tren.

Wednesday, April 14, 2010

"Day Eighty-Eight: The Valley Of Death (II)"

El acceso al valle era demasiado remoto lo cual siempre la hizo una zona difícil de abastecer. Es por eso que no ha sido una sorpresa la comunicación que llegó hace un par de semanas cuando el comando estratégico decidió suspender las operaciones en este frente.

Nos iremos sí pero con dignidad, la moral en alto y un montón de muertos del otro bando en nuestro récord. Esto no se termina, es simplemente un cambio de estrategia. Por lo pronto lo que queda es recoger y a transportar TODO, absolutamente todo — la munición que no usamos, las antenas, los sistemas satelitales, el equipo de telecomunicaciones, amén de quemar mapas y documentos.

Jamás le dejaremos a esos bastardos algo que puedan usar contra nosotros.

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Friday, April 2, 2010

"Day Seventy-Six: SOG"

Las responsbilidades del grupo se han expandido a un punto tal que ya comienzan practicamente a abarcarlo todo…o casi todo: desde captura de prisioneros pasando por la confirmacion de la existencia de algo visto en reconocimiento aéreo hasta la ubicación de sensores en las polvorientas carreteras de acceso para darle a Inteligencia una idea del nivel de tráfico en la zona.

Se ha tratado, en la medida de lo posible, de que cada misión sea meticulosamente planeada y ensayada. El éxito tambien ha dependido enormemente en la presunción que hemos hecho de pensar al enemigo como un cuadro que se encuentra a minutos, segundos de distancia.

Desde hace varios días dejamos de usar uniformes americanos y nuestras armas son ahora fusiles automáticos modificados de modo tal que nada pueda ser rastreado hasta la Agencia.